Inicio » Sin categoría » ¿Se puede cambiar la naturaleza violenta de los hombres?

¿Se puede cambiar la naturaleza violenta de los hombres?

Anuncios
wordpress statistics
Anuncios

Decía el escritor Mario Vargas Llosa en su último artículo en el El País titulado: “Nuevas inquisiciones”, que: “el feminismo es hoy el más resuelto enemigo de la literatura, que pretende descontaminarla del machismo, prejuicios múltiples e inmoralidades” y que: “todo aquello que debe ser reprimido para hacer posible la sociedad (los instintos destructivos, el mal) desaparece sólo en la superficie de la vida, no detrás ni debajo de ella, y que, desde allí, puja para salir a la superficie y reintegrarse a la existencia”.

Rousseau decía que es la sociedad la que crea a los hombre violentos. Eso no es cierto por supuesto, pero lo que sí es cierto, es que a pesar de que la violencia está en nuestra naturaleza, eso no necesariamente nos convierte en hombre violentos. Pues los hombres podemos reprogramarnos. Por eso los niños de primaria pelean mucho, pero cuando son mayores ya dejan de pelear, porque la sociedad se esfuerza en reprogramarlos.

Los hombres sí pueden ser cambiados si cambiamos o regulamos nuestra cultura. Claro que sí. Si los hombres domesticaron a los lobos y perros, ¿por qué las mujeres no pueden hacerlo con los hombres? Es mucho más fácil. Los animales vienen al mundo con mucha información pregrabada, los humanos en cambio, llegan al mundo con información mínima preinstalada.

Por supuesto que esta programación se debe procurar hacerse desde la infancia. Un animal que es maltratado en la infancia, será un perro que vivirá peleando con otros durante toda su edad adulta. Un humano también, pero existe la posibilidad de que pueda ser reprogramado. Un entorno global cambiante, o simplemente un accidente o fallo en los elementos aleccionadores puede provocar el reprogramado; cuando el humano empieza a cuestionarse, y esa chispa va creciendo. Por supuesto que en las personas que hayan sufrido condiciones extremadamente extenuantes, se requerirá una natural fortaleza mental excepcional.

Por otro lado, si un perro es criado en un ambiente cariñoso y cuidadoso desde cachorro, este nunca morderá a ningún humano ni peleará con otros perros, con toda seguridad, siempre será un perro mansito. Mientras un niño que es educado en un ambiente cariñoso y cuidadoso, no necesariamente se convertirá en un hombre de paz si su ambiente cambia en su adolescencia y adultez. Puede reprogramarse. Por eso es que debemos siempre tratar de crear un ambiente no violento para todos los seres humanos en todas sus etapas.

Vargas Llosa podría alegar que un león que nace y es criado en cautiverio y entre humanos, no cazará, ni lastimará humanos… usualmente; pero que al final, algún día, su instinto podría resurgir de repente y maltratar a un humano confiado, como muchas veces ha pasado. Pero la comparación no es justa, los humanos venimos al mundo con información mínima preinstalada, los felinos  vienen con muchísima información, y muy acentuadamente respecto a la violencia, mil veces más que en los humanos. Todo el que tiene gatos sabe los muy maniáticos y acomplejados que son estos animales. Bañar a un gato, meterlo en una jaula, pasearlo con un collar, pueden llegar a ser tareas hercúleas o imposibles. Pelean hasta la muerte con otros machos si no se castran, por más que uno lo críe con amor y cariño. Siempre se limpian con su lengua así mismos y entierran sus heces. Tienen como 70 % de instinto. No pueden ser para nada comparables con los perros, como con 40 % de instinto, mucho menos con los humanos, como con 5 % de instinto.

La agresividad y violencia de los hombres antes tenía su utilidad: para cazar animales y proteger a las mujeres de los animales salvajes. Pero luego de un cambio de clima y de que las mujeres recolectoras demostraran que valía más la pena sembrar las semillas y domesticar algunos animales en vez de estar cazándolos, la violencia de los hombres y sus deseos de sometimiento y poder han pasado ahora a ser un problema el cual hemos venido arrastrando muy penosamente por los últimos 15 mil años.

Debemos los hombres ya dar el paso de evolución hacia el homo sapiens civilis. Para ello es imprescindible que cambiemos nuestra cultura. La libertad de expresión debe garantizarse, pero no en todos los niveles, no en los niveles en los que esta expresión se convierte en adoctrinante, poderosamente atractiva y persuasiva, como la violencia sexual en el cine y el porno. Ver tema: ¿Cuál es el problema con el porno? Respuesta al NY Times. La violencia presentada por sí sola es amarga como el café, pero endulzada con sexualidad, es un químico extasiante y abrumador. Todo en exceso es perjudicial, incluyendo la libertad en exceso. La libertad de expresión debe tener límites. Las censura y las autocensuras son herramientas legítimas. Ver tema: ¿Por qué apoyar y por qué no temer a la censura?

 

No dejes de leer: ¿Por qué está mal negar la naturaleza violenta de los hombres?

Anuncios

Críticas, aportes o cualquier duda o corrección que tengan, por favor no dejar de expresarlas aquí:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s